El Bufeo Colorado
El bufeo colorado o extraños hombres son los responsables de la desaparición de estas mujeres porque las enamoran y las meten en el río y las llevan a lugares desconocidos
El bufeo colorado o extraños hombres son los responsables de la desaparición de estas mujeres porque las enamoran y las meten en el río y las llevan a lugares desconocidos
El aguaje es estigmatizado por la población local porque si consumes "aguaje" en grandes cantidades, te volverás homosexual, porque esta fruta contiene muchas hormonas femeninas que pueden cambiar la orientación sexual.
Mujer alegre, carismática y bailarina. Vestía su típica ropa y pendientes que adornaban su belleza. Era de tez blanca, gringa y sus hermosos ojos celeste, de ahí salió el nombre de Doña Muti (de término mutishca - persona con ojos claros)
El Chullachaqui es un pequeño duende o diablo de la selva que siempre usa un poncho rojo y se crusa por el camino cuando alguien va a trabajar en el jardín o camina por el monte
Era una tradición cuando los abuelos llamaban a la familia en noche de luna para contar las historias, mitos y leyendas, todos presentes parábamos la oreja con mucha atención para escuchar los relatos místicos de tiempos inmemorables pues estas historia iban de boca en boca entre los habitantes de la selva durante generaciones.
El bufeo colorado o extraños hombres son los responsables de la desaparición de estas mujeres porque las enamoran y las meten en el río y las llevan a lugares desconocidos
El aguaje es estigmatizado por la población local porque si consumes «aguaje» en grandes cantidades, te volverás homosexual, porque esta fruta contiene muchas hormonas femeninas que pueden cambiar la orientación sexual.
Mujer alegre, carismática y bailarina. Vestía su típica ropa y pendientes que adornaban su belleza. Era de tez blanca, gringa y sus hermosos ojos celeste, de ahí salió el nombre de Doña Muti (de término mutishca – persona con ojos claros)
El Chullachaqui es un pequeño duende o diablo de la selva que siempre usa un poncho rojo y se crusa por el camino cuando alguien va a trabajar en el jardín o camina por el monte
Era una tradición cuando los abuelos llamaban a la familia en noche de luna para contar las historias, mitos y leyendas, todos presentes parábamos la oreja con mucha atención para escuchar los relatos místicos de tiempos inmemorables pues estas historia iban de boca en boca entre los habitantes de la selva durante generaciones.